sábado, 15 de septiembre de 2012

Hay una serpiente en mi bota

Yo no sé si es destino, Dios o karma hablándote pero piensa un momento en el que estas cobrando venganza o peor aún estas llevando acabo cierta estrategia que te lleve a una venganza un tanto dolorosa, ¿Listo?

Pues es ahí cuando el destino, Dios, karma etcétera se empieza a poner "de tu lado" en mínimas acciones, ¿Ejemplo?

Te morías por un tipo, no te pelo y después de un tiempo regresa, te busca y se porta el doble de lindo que antes; Están en el beso de despedida, (esto claro porque le das entrada con la idea "cobrar venganza" y que sienta lo que tu sentiste) entonces el toma la iniciativa y te besa, tu como la mejor te concentras en la música que suena en el coche para no entregarte al beso y justo cuando dejas de cantar la canción en tu cabecita, pierdes la concentración y te dejas llevar por lo maravilloso y rico del beso tu celular suena ¡Ha! ¡De vuelta a la realidad! ¿Entonces que es? La verdad desde el momento en que hace cosas que no esperabas empiezas a dejar de lado la venganza y te enfocas en disfrutar el momento, si te abre la puerta del coche, te dice lo guapa, bonita y especial que eres, te cuida y procura o cualquier mínima e insignificante tontería sientes que te vuelve a derretir como antes porque ¡Si! La verdad es que todos hemos tenido un amor de estos tormentoso, doloroso, gustoso con harto apapacho y a pesar de que lo jurabas superado si se vuelve a interesar en ti, te busca, se porta amable, etc. Digamos que..."Te mueve el tapete" y por más que lo quieras evitar tu corazoncito se llena de una emoción bastante peculiar.


Es así:
Esta soy yo pidiéndole al cosmos, la vida, Dios, el karma, los brujos de catemaco, Buda, padre hijo y espíritu santo que me iluminen, asi derecha la flecha, llore mucho por este jovenazo, por fin acepte que nada se iba a dar que por más que pensara como hacerle el no quería nada conmigo, ligaba con otras niñas, me decía cosas bonitas que me mantenían "ahí" pero nunca nada serio y ahora, viene tan dispuesto, tan amable, viene justo como esperaba que fuera en un principio y yo... No sé ni lo que quiero, lo que siento, tengo 10 minutos de venganza, 10 de paz acompañada de "dejar que la situación se aleje de mi y otros 10 del "que tal si ahora si es la buena".


Lo único que pedí con toda la fuerza de mi ser cuando entendí como iban las cosas fue que un día se diera cuenta que yo era la clase de niña con la que valía la pena hacer el intento ¿Ahora que? ¿Que debo de hacer?




¿Podemos re-escribir la historia, presentarnos cada uno con nuestro mejor yo, no más máscaras ni indirectas, poner las cartas claras sobre la mesa?


No hay comentarios:

Publicar un comentario