martes, 4 de septiembre de 2012

Remolino

El amor te crea y te destruye, pero lo que realmente transforma es la ilusión.

Ese primer contacto con el otro, ese momento en el que sucede el "click" y te das cuenta que te desvaneces por el o ella, que no cabe en tu pecho toda la emoción, todo el sentimiento, el momento en el que "te roba el corazón".

Y todo empieza a cambiar, despiertas de buen humor, las desveladas no te causan el mayor problema, la música de tu playlist comunica toda el mismo mensaje, sin importar quien sea el intérprete: "...Amor,blah, blah, blah, te amo, blah, blah, blah, me muero por ti,blah, blah, blah..." después de ese momento pasas literalmente de "Odio San Valentín" a "¡Que ya sea 14 de febrero, me encanta esa fecha!" todo a tu alrededor te parece bonito, hasta tú te sientes mas guapo o guapa, te arreglas más y te perfumas peor, te vistes para esa persona sin importar el hecho de sabes no lo verás ese día, vas con la remota idea de que como están "destinados", seguro lo encuentras caminando por la calle sin nada que hacer, esperándote, para confesar su amor eterno por ti; Esto, de una forma tan fuerte que no es necesario que lo diga pero lo ves en  T O D A S partes, es ahí cuando sientes que una luz baja desde el cielo y por medio de un susurro celestial el viento te dice que es para ti, que es el amor de tu vida.

Todo esto, realmente no es amor, es la ilusión que causa el amor, porque eso del amor de pareja es así, ¡de dos! y por más "enamorado" que jures estar las cosas no solo dependen de ti, de tus sentimientos, también dependen del otro, pero ¡equis!; Si quiere o no quiere eso ya es otra historia, ¿Apoco no la ilusión se siente increíble? Te sientes amo y señor, insuperable, grande y poderoso, miel sobre hojuelas. Más adelante las cosas empeoran o mejoran pero mientras tanto... las mariposas se sintieron super cool.

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