A veces siento como si fuera dos personas a la vez que viven exactamente las mismas cosas pero las abordan de forma distinta; Como si se turnaran para tomar decisiones y luego lo que una dijo le afectara a la otra de forma tan inconsciente que tengo que aceptarlo porque yo lo dije, lo hice o lo sentí.
Es como si mi vida estuviera dividida en pedacitos que no se logran conjuntar en una unidad, (o tal vez no quiero conjuntar). Es como si viviera en una esfera y salir de ella para entrar a otra fuera muy difícil. La esfera de lo familiar, de tu casa donde te sientes siempre cómoda, donde te olvidas de casi todo para entrar por ejemplo a la de lo escolar, el estrés de los proyectos finales, con sus propios dimes y diretes, sus propias prioridades, problemáticas y su propio tono.
La esfera de eso personal (el supuesto amor) que no se logra conjuntar de todo con los amigos, esa esfera personal con sus propias demandas, los sentimientos a pie de página; Los amigos como una esfera dividida en mil esferas donde unos no se hablan, no le dices, no se entera, no se caen, esas mil esferas con sus propias risas, sus propias charlas, con ese sentimiento de reconocimiento en cada una de ellas.
Todas esas esferas dolientes y lastimosas por ir saliendo de una para entrar en otra. Todas esas esferas con sus propios goces, con ese algo que no te permiten dejarlas, con TUS NECESIDADES inmersas en cada una de ellas.
A veces siento como si fuera flotando en esas esferas convertidas en burbujas, de repente se rompieran y sintiera el golpe de realidad donde no las quiero conjuntar por miedo a perder el control pero que al final forman parte de un todo, de un "Yo", de un yo social, que tiene que cumplir con ser hija, amiga, novia, vecina, madre (de una mascota), mujer, joven, ciudadana... (entre los mil roles que todos jugamos) teniendo que aceptar que a pesar de sentirme como dos, soy solo una y encontrarme como siempre con la vida cara a cara.
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