lunes, 6 de enero de 2014

Ridículo


Y llega ese momento en el que no sabes como definir ese desconcierto, en el que te preguntas como fue que te perdiste a tal grado, como fue que después de tener todo bajo control y haber jurado que nunca sucedería, sucedió.
Y por más que te sientes en silencio, por más que intentes que no te moleste, por más esfuerzo que hagas por asimilarlo, no existe la suficiente fuerza en tu cuerpo que te impulse a dejarlo, por más que lo desees no puedes huir, esta sucediendo y no encuentras como quedarte pero eres demasiado cobarde y marica para correr. Lo odias y lo amas.



Te enamoraste.
Tu corazón es demasiado egoísta para entregarse pero se rompería en infinitas partes si todo eso de repente no estuviera, que cursi y que ridículo. Y entonces empujas al que esta del otro lado para que huya de ti, cuando realmente lo que deseas es que se mantenga mas cerca que nunca y esperas que lo entienda, que capte las señales, pero no lo hace, estas en esa parte del camino que se llena de neblina sin saber lo que viene mientras sigues caminando.

Te esta rompiendo pero te mantienes, te esta apretando con tanta fuerza que quieres gritar pero ni siquiera sabes como abordarlo, ni siquiera puedes hablar al respecto, no sabes como pedir ayuda.

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