A veces ella no sabía con quien hablar, a quien poderle decir lo débil que estaba sin que sintieran pena por ella, a quien contarle sus penas sin que las tomara como personales, a quien darle sus quejas sin temer que las dijeran a otros. A veces lloraba en silencio pero siempre, sin falta alguna Dios le hablaba y de alguna forma mágica le quitaba un poquito del peso que iba cargando pero a veces no era suficiente.
A veces tenia miedo de futuro, a veces temía de la fuerza de sus pensamientos, a veces temía de tener mucha o poca voluntad, a veces se rompía pero siempre encontraba fuerza para pegar las piezas sin que otros las notaran, a veces dudaba de si misma, a pesar de saber que debía de confiar.
A veces se sentía cansada... ... ... ... A veces lo olvidaba todo, a veces sentía el aire en su cara y sabía entonces que un ángel la cuidaba.
A veces alguien deseaba tanto poder abrazarla...
ResponderEliminar