miércoles, 17 de abril de 2013

Ocho.

Odio que me llamen "Adulto" cada día que pasa compruebo con mayor fervor que es mejor ser niño, adolescente, puber vaya chiquito. Y menciono puber o adolescente porque por un momento pensé que como entre los 13 y los 15 me divertí como nunca antes sería la edad ideal, las primeras pedas, el primer cigarro, el primer amor, dormir 1 fin de semana en casa y otro fuera, las pijamadas, las amigas, los amigos y todas las primeras veces de todas esas cosas.

Pero si les soy honesta, mi edad ideal sería a los 8 años porque a los 8 no sabia de tanto debraye, mi mundo eran las barbies y juegos multiples, la escuela y mi mamá. No tenia ni la mas mínima responsabilidad, no tenia que preocuparme por despertar temprano para llegar a la escuela, alguien me despertaba, no tenia que preocuparme por hacer la tarea, alguien me decía que tenia que hacerla, no sufría por el "me da flojera bañarme" simplemente tenía que hacerlo, no me preocupaba por lo que comía. Engordar, no engordar, ponerme a dieta o ser un bodoque: Era lo mismo. No tenia que lavar ropa, fingir sonrisas de agrado, comportarme en público, no tenía ni que preocuparme por la vida social, por checar Fb y el mail, por tener el celular siempre con batería, traer dinero en la cartera, que si ya me bajo o no me bajo, no tenia que preocuparme ni por cepillar mi cabello.Todo lo hacían por mí, a los 8 años, mi mamá me vestía para la escuela, me preparaba el sandwich y la mochila, sabia si ponerme una bufanda o no para el frío, mi hora de entrada y de salida.
En definitivo, eso de crecer no esta nada padre cada día tienes más responsabilidades y las libertades viene siempre con otro tanto de responsabilidades, ahora tengo que despertarme temprano, tengo que lidiar con mi cabello y el "Que me voy a poner hoy" tengo que hacer ejercicio, ponerme a dieta, hacer tarea y en otros casos trabajar, lavar ropa, ser agradable, aprender a callar, controlar mis impulsos, ser coherente y centrada; Con la edad además se pierde la capacidad de sorpresa y se gana el anhelo, se pierde la sensibilidad auditiva y en algunos casos la vista, se gana peso, "madurez", cuentas por pagar y necesidades vanas.
Se ganan angustias, la vida sexual por ejemplo: Si te baja o no te baja, le gustó o no me gustó, ¿Embarazada o no?, ¿No tendrá una infección o si?, se ganan compromisos, "Es mi ligue, estamos saliendo, andamos, ya nos comprometimos, nos vamos a casar, nos casamos y somos uno mismo"

¿En conclusión?
Me muero como muchos de ustedes por comerme el mundo, tan solo hay días en los que no me quiero ni me puedo levantar y es en esos días cuando recuerdo que un día simplemente no había nada que hacer, no tenía una agenda que revisar y las horas al regresar de la escuela, podían pasar de mil y un formas mientras yo esperaba que mi mamá llegara del trabajo para que sonriente me llevara a comprar un helado y olvidara los mil pendientes que con el tiempo he ido conociendo.
A los ocho años siempre será mi edad ideal, pero que sería de los ideales si no fueran un hecho casi tan perfecto que resulta imposible. Ahora me voy, debo de ir a cumplir con mis responsabilidades, dormir por ejemplo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario